Conclusiones.

 

La decisión de cual es el tipo de conexión necesario para cubrir nuestros requerimientos de conectividad se debe basar fundamentalmente en el tipo de navegación que realizamos:

 

Entornos profesionales.- sin duda la mejor opción actualmente en cuanto a calidad y precio es ADSL.

 

En cuanto a las soluciones domésticas, todo depende un poco de nuestros hábitos de navegación. Si sólo entramos en la red ocasionalmente para navegar, la mejor opción es una conexión RTB.

 

Si navegamos algo más y no podemos prescindir del teléfono cuando estamos conectados, lo mejor es contratar una línea RDSI, cuyo precio es sólo un poco más elevado que la RTB.

 

Habitualmente, para entornos domésticos, la mejor elección es una ADSL de 256 Kbps. Sólo en casos muy justificados podemos contratar anchos de banda superiores.

 

Finalmente si trabajamos con INTERNET o si habitualmente realizamos descargas masivas desde la red, la mejor opción es una ADSL o una conexión de cable. Esto nos ofrece independencia horaria en nuestra elección de las conexiones al ser tarifa plana 24 horas.

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